Antes de comprar una solución, mira el tablero completo
Hay una frase que se atribuye a Abraham Maslow que me gusta mucho: "si la única herramienta que tienes es un martillo, todo te parece un clavo". En el mundo de la energía pasa todos los días. Si el que te visita vende paneles solares, tu problema se resuelve con paneles. Si vende luminarias, con luminarias. Si vende baterías, con baterías. Y no necesariamente es mala fe, es simplemente que cada quien ve el mundo desde lo que conoce.
El problema es que tu empresa no tiene un solo problema energético, tiene un conjunto de oportunidades que interactúan entre sí. Y si no tienes una visión general de todas las soluciones que existen, es muy fácil terminar con una estrategia incompleta, o peor, con inversiones que se estorban unas a otras.
Las piezas del tablero
Me gusta pensar en las soluciones energéticas como en piezas de ajedrez, cada una con su movimiento y su valor.
Están las soluciones de hábitos y operación, que casi no cuestan dinero: horarios de encendido y apagado, eliminar consumos de base innecesarios, coordinar el arranque de equipos grandes para no coincidir en horario punta, ajustar temperaturas de consigna en climatización y refrigeración. Son las que muchas veces se olvidan porque no hay nadie vendiéndolas.
Luego están las de eficiencia en el uso final: iluminación LED con sensores y control, motores de alta eficiencia, variadores de frecuencia en bombas y ventiladores, compresores de aire bien dimensionados y sin fugas, climatización eficiente, incluyendo alternativas como la climatización evaporativa en los climas donde funciona.
Después vienen las de calidad de energía e infraestructura: corrección del factor de potencia, filtrado de armónicas, balanceo de cargas entre fases, conductores y transformadores adecuados, sistemas de puesta a tierra en buen estado. Muchas de estas no se ven en el recibo de forma directa, pero sí en pérdidas, recargos y fallas de equipo.
Están también las soluciones tarifarias y contractuales: revisar si estás en la tarifa correcta, evaluar el cambio de baja a media tensión, controlar la demanda máxima, revisar esquemas de suministro calificado cuando el tamaño de la empresa lo permite.
Y finalmente, las de generación y almacenamiento: sistemas fotovoltaicos interconectados, baterías para recortar picos o para respaldo, microrredes, y esquemas donde no tienes que invertir el capital tú, como los contratos de compra de energía.
Por qué importa verlas todas juntas
Porque se afectan entre sí. Un ejemplo muy claro: si instalas paneles solares sin revisar el factor de potencia, el sistema fotovoltaico puede hacer que tu factor de potencia medido baje y empieces a pagar recargos que antes no tenías. Otro: si cambias toda tu iluminación a LED sin revisar armónicas, puedes aumentar la distorsión en tu red y afectar el banco de capacitores. Uno más: si dimensionas baterías para recortar un pico de demanda que en realidad venía de un mal arranque de equipos, compraste capacidad que pudiste haber evitado con una simple reprogramación.
Imagínate que vas al médico porque te duele la rodilla y te opera sin preguntarte si también te duele la espalda o si cambiaste de zapatos hace poco. Tal vez la operación sale bien, pero el dolor sigue porque el origen estaba en otro lado.
La estrategia sale del tablero, no de la pieza
Cuando tienes la visión completa, la pregunta deja de ser "¿me conviene poner paneles?" y se convierte en "¿cuál es la combinación de acciones que me da el mayor ahorro con la inversión que estoy dispuesto a hacer?". Esa es una pregunta muy distinta, y la respuesta casi nunca es una sola tecnología.
En un centro comercial puede que la mejor jugada sea un contrato de compra de energía solar sin inversión propia. En un centro de distribución rentado puede que convenga que el propietario invierta en la migración a media tensión y la generación solar, porque esas obras suben el valor del inmueble, mientras el inquilino reduce su factura. En una planta con montacargas eléctricos trabajando 3 turnos, puede que lo que más rinda sea enfocarse solo en las estaciones de carga con paneles y baterías. Son 3 respuestas diferentes porque son 3 tableros diferentes.
Lo que te recomiendo
Antes de firmar cualquier propuesta, pide que te muestren qué otras alternativas se evaluaron y por qué se descartaron. Si la respuesta es que no se evaluó nada más, tienes una oferta de producto, no una estrategia.
En Enerpraxis no vendemos una tecnología, vemos el tablero completo de tu instalación y te presentamos las opciones priorizadas con su retorno, para que la decisión sea tuya y esté bien informada.
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