¿Quién se está comiendo tu energía? Identifica a los grandes consumidores de tu instalación

4 de noviembre de 2026

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En casi todas las empresas que visito hay una creencia muy arraigada sobre qué es lo que más consume. "Es la iluminación, tenemos muchísimas lámparas". "Es el aire acondicionado, siempre está prendido". "Son las computadoras". Y muchas veces, cuando medimos, resulta que el gran consumidor era otro que nadie tenía en el radar.


La regla del 80/20 también aplica a la energía


El principio de Pareto dice que, en muchos sistemas, alrededor del 80% de los efectos viene del 20% de las causas. En energía se cumple con una frecuencia sorprendente. En una instalación típica, entre 3 y 5 equipos o sistemas suelen concentrar la mayor parte del consumo y de la demanda. En la industria, los motores eléctricos, que mueven bombas, ventiladores, compresores, bandas y máquinas de proceso, suelen representar alrededor de dos terceras partes del consumo eléctrico. En comercios y oficinas, la climatización y la refrigeración se llevan normalmente la parte más grande. En centros de datos, el enfriamiento compite directamente con los propios servidores.

A esos equipos se les conoce como usos significativos de energía, y son los que merecen la mayor parte de tu atención. Si logras mejorar 10% la eficiencia de un equipo que representa 40% de tu consumo, el impacto en el recibo es de 4%. Si mejoras 50% un equipo que representa 2% del consumo, el impacto es apenas de 1%. Parece obvio dicho así, pero es muy común ver proyectos enfocados en los consumidores pequeños, simplemente porque son los más visibles.


Por qué no basta con ver la placa de datos


Un error frecuente es estimar el consumo multiplicando la potencia de placa por las horas de operación. El problema es que un motor de 50 HP rara vez trabaja a 50 HP. Puede estar trabajando a 60% de su carga, con un factor de potencia pobre, o puede estar s|obredimensionado y operar casi en vacío la mitad del turno. Un compresor puede tener una potencia nominal moderada, pero si trabaja 24 horas para alimentar fugas, termina siendo de los mayores consumidores de la planta.

Por eso la identificación de los grandes consumidores se hace midiendo. Con un analizador de redes en el tablero general y mediciones puntuales en los circuitos principales se construye un balance de energía: cuánto se va a climatización, cuánto a fuerza, cuánto a iluminación, cuánto a refrigeración, cuánto a cargas de proceso. Ese balance es como el estado de resultados de tu energía.



Consumo y demanda no son lo mismo


Aquí hay un matiz importante. Un equipo puede ser un gran consumidor de energía (kWh) porque trabaja muchas horas, y otro puede ser un gran generador de demanda (kW) porque arranca con mucha potencia en un momento específico. En las tarifas comerciales e industriales de CFE se paga por ambas cosas, y en tarifa horaria se paga además la demanda que coincide con el horario punta.

Un horno que se enciende a las 7 de la noche, justo en el horario punta de la región central en invierno, puede no ser el mayor consumidor del mes, pero sí el responsable de una parte importante del cargo por capacidad. Analizar a los grandes consumidores significa entender las 2 dimensiones: cuánto y cuándo.


Un ejemplo real


En una planta del Estado de México, el análisis mostró que las estaciones de recarga de montacargas eléctricos eran uno de los elementos de mayor consumo de toda la instalación. Los montacargas trabajaban en 3 turnos y su recarga coincidía con el horario punta. En lugar de plantear una solución general para toda la planta, se diseñó un proyecto enfocado en ese consumidor específico: paneles solares para la recarga y un sistema de baterías para recortar la demanda en horario punta. El resultado fue que el consumo de la recarga de montacargas dejó de pesar en el recibo.

Ese tipo de solución solo aparece cuando sabes quién se está comiendo tu energía.



Qué hacer con esta información


Una vez identificados los grandes consumidores, la pregunta es qué se puede hacer con cada uno: ¿se puede reducir su tiempo de operación? ¿Se puede mover su operación fuera del horario punta? ¿Se puede sustituir por una tecnología más eficiente? ¿Se puede alimentar con generación propia? Y, sobre todo, ¿cuánto cuesta cada opción y en cuánto tiempo se paga?

Si no tienes claro quiénes son los principales consumidores de tu instalación, ese es el primer paso de cualquier estrategia seria. En Enerpraxis lo hacemos con mediciones en sitio y lo traducimos en acciones priorizadas con su retorno de inversión.




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